La práctica artística de Marina Daiez se despliega a través de instalaciones, pinturas y esculturas. Su proceso creativo se caracteriza por el uso de una amplia gama de materiales, como pintura, tela, tierra, semillas, palabras y desechos orgánicos e inorgánicos. Sus obras proponen la creación de seres y mundos fantásticos que operan como refugios para la imaginación política, permitiendo el desarrollo de nuevas narrativas más allá de la inmediatez cotidiana.
Desde su perspectiva, la pintura deja huellas que relatan historias de universos íntimos y a la vez colectivos, mientras que sus esculturas invitan a una inmersión corporal en el plano de lo sensible y sensorial.
El desarrollo de su obra está intrínsecamente ligado a los espacios que habita: su taller, el Hospital Rocca y un jardín vecinal. Este vínculo territorial nutre su interés por la noción de salud, entendida como un estado de bienestar comunitario y personal. En sus proyectos, Daiez explora el diálogo entre el sistema de la salud (física, social y ambiental) y el arte, posicionando a este último como un campo fértil para la terapia y la construcción de saberes sensibles. Su metodología se centra en la interrelación fundamental entre narración, emoción y percepción.
La práctica artística de Marina Daiez abarca proyectos individuales, colectivos y de gestión. Su trabajo ha sido objeto de importantes exposiciones individuales en instituciones de primer nivel como el Centro Cultural Kirchner (2024), Galería Nora Fisch (2024), Fundación Cazadores (2022) y PM Galería (2020), además de presentaciones internacionales en Biquini Wax (Ciudad de México, 2018).
Ha participado en una extensa lista de exposiciones colectivas, destacándose su presencia en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, el Museo Castagnino+MACRO, PROA 21 y múltiples ediciones de la feria ARTEBA. Su obra ha sido ampliamente reconocida, obteniendo el Premio Beca Joven Kemble (2019) y una mención en el Premio Andreani (2021), además de ser seleccionada en certámenes de gran prestigio como el Premio Klemm (2021), el Premio de Pintura del Banco Central (2021) y la Bienal de Arte Joven (2019).
Su desarrollo profesional se ha enriquecido con residencias artísticas internacionales en La Verdi (México) y Atelier Solar (Madrid) en 2018, y con su participación en programas de formación como la Beca del Programa de Artistas del CIA (2016) y el Programa Axa (2019).