Su práctica se impulsa a partir de investigaciones a largo plazo que exploran diferentes formas de subjetividades en relación a la historia, la intimidad, la arquitectura y las dinámicas de poder en el entorno habitable de humanos y no-humanos. Su trabajo es a menudo apoyado por entrevistas y trabajo de campo, centrándose en la resonancia política de lugares y objetos, relacionados con el conflicto y el afecto.
A partir del acercamiento y búsqueda de proximidad con personas y lugares, su práctica entabla un tipo particular de encuentro documental que luego se traduce en narrativas que son desarrolladas en una amplia variedad de medios incluyendo video, fotografía, pintura, instalación, publicaciones y proyectos en colaboración, y vinculándose en situaciones específicas en relación con la historia y la memoria.
La práctica artística de Florencia Levy se articula en torno a investigaciones de largo aliento que indagan en la construcción de subjetividades, la memoria histórica, la arquitectura y las dinámicas de poder que atraviesan los entornos habitables. Su metodología incorpora la investigación de campo y la entrevista, aproximándose a la resonancia política y afectiva de los espacios y objetos en contextos de conflicto.
A través de un enfoque documental, Levy despliega narrativas que se materializan en video, fotografía, pintura, instalación, publicaciones y proyectos colaborativos. Representó a la Argentina en la 15ª Bienal de Gwangju (2024). Desde 2021 codirige la Licenciatura en Prácticas Artísticas Contemporáneas en la Escuela de Arte y Patrimonio de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), donde también dirige el Centro de Arte y Ciencia.
Su obra integra colecciones como las del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), el Museo Moderno de Buenos Aires y el Museo POLIN de Historia de los Judíos Polacos. Ha recibido distinciones como las becas Pollock-Krasner, el Premio Konex (2022) y el Premio Trabucco (2020).